jueves, 16 de febrero de 2012

Ardientes

Ardientes los ojos llorosos, que no saben cómo olvidar.
Vinagre ácido en las heridas, más y más supuras con sal.
Cuando creyó que había llegado, volvió a sobrepasar el final.
Que borre de una vez por todas la estela con las olas el mar.
Que lo borre todo para siempre...
Que lo borre, ardiente, el mar...

2 comentarios:

  1. El mar siempre limpia las heridas, aunque tarde en hacerlo. Al menos a mí siempre me las ha limpiado.

    ¡Salud!

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    1. A mí también Óscar, por eso esta entrada, el mar purifica tanto, alivia el peso y la carga...
      Salud pues!

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