martes, 24 de diciembre de 2013

Incondicional

"Entonces se ignoran, mientras sus sombras se miran."


Con cada mínimo detalle que hubiera sucedido de forma diferente, con cada palabra pronunciada en otro sentido, con cada gesto que se hubiera hecho de otra manera, con cada pequeña acción que no se hubiera llevado a cabo, y con la infinidad de posibles acciones que sí que podrían haber pasado.
Con la infinitud de combinaciones que podrían haberse dado, con la inmensidad de decisiones que tuvimos tiempo de tomar y no tomamos, con la maquiavélica e insana dimensión del espacio de elección en el que no nos movimos, y con tantísimas posibilidades que no quisimos.

Se nos queda el mundo pequeño sólo porque nosotros así lo dispusimos, los tiempos verbales fallan porque abusamos del condicional, lo que pudo ser y no fue, que no podrá volver a ser conjugado.
Me falla el dispositivo de razonar porque se sobrecarga de la incomprensión de los límites y las fronteras. Me falta un manual para entender por qué nos empeñamos en negarnos lo que necesitamos, cuando siempre disponemos de la opción de no hacerlo. En algún sitio leí una vez que nos gusta hacer sufrir a lo que queremos, porque en realidad no lo sabemos y sólo nos daremos cuenta después, cuando sea tarde, cuando esté roto. Entonces querremos ser capaces de repararlo, porque en eso consiste también nuestra (¿errónea?) definición de amor: en ser necesario, en que nos sean dependientes. En ser condición y condicionante.

Mientras tanto, el mundo se nos va quedando pequeño, empeñados como estamos ponerle diques al mar. Y durante ese proceso el mar se va secando. Y llega un momento en que es demasiado tarde porque todas las decisiones han sido tomadas, porque la mayoría de posibilidades se han borrado de un plumazo, y ese espacio de elección ya no depende de ti. Ya no puedes decidir ser un incondicional, las condiciones se han establecido a parte y el planeta está sin agua. Ya no eres dueño de tus opciones porque involucran a otros y a sus elecciones. Pero qué pasa si uno no soporta los límites; si no quiere resignarse a estar encerrado entre las regiones que otros han dispuesto; si, pese a todo y pese a todos, quiere ser incondicional. Entonces, ¿qué pasa?

10 comentarios:

  1. Yo, llámame ilusa si quieres pero no creo en eso de un mundo que se queda pequeño, ni en el hecho de que se seca el mar, ni en la imposibilidad de volver a conjugar todos los verbos en todos los tiempos. Por muchos límites impuestos por terceros, siempre eres dueño de tu opción en luchar contra vientos y mareas... si los límites no lo pones tú. Que esto ocurre.
    Y es entonces cuando yo me pregunto ¿qué pasa?... Y no encuentro respuesta. Pero siempre me queda la ilusión de seguir buscándola... lo que es en cierta forma, una respuesta. :)
    Abrazote de los grandes :))

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    1. Me gustaría pensar lo que tú Framboise, pero cuando los límites no los imponen sólo terceros sino segundos...no sé, no sé, escribí esto en un estado pesimista jaja. Gracias por tu rayito habitual de optimismo y por iluminarme un poquito.
      Hay una frase que me encanta que dice: "cuando encontramos las respuestas, cambiaron todas las preguntas", así que deduzco que lo más importante es realmente intentar responderlas.
      Abrazo enorme y de corazón :)

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  2. El primer párrafo es la clave de todo. El pasado ya está escrito y pasa que si realmente se necesita un cambio de rumbo hay que tomar las decisiones a partir de ahí, aunque con heridas nunca es tarde (o eso quiero pensar).

    Un abrazo!

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    1. Muy cierto, mejor (pero inevitable) no pensar en el pasado que pasado está. Gracias por leerme y por comentarme :) Un abrazo!

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  3. El mundo sólo se queda pequeño para quienes no toman decisiones, fluyen. Elegir senderos, equivocarse, seguir eligiendo es lo que le da sentido a la vida. Yo me he equivocado muchas veces, pero si volviera a nacer creo que tomaría las mismas decisiones que he tomado hasta ahora, no hay que plantearse condicionales. Besico, Patricia.

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    1. Gracias por este comentario Diego, es de esas cosas que uno necesita leer, más un día de víspera como hoy. Yo no estoy segura de que tomaría las mismas decisiones, y eso es malo, pero estar estático no es una opción, seguiremos avanzando. Gracias y abrazo paisano.

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  4. Objetivamente (desde la perspectiva de la ceniza futura), "los cementerios está llenos de imprescindibles".
    Pero desde la perspectiva a la que tendemos de manera natural "todos somos importantes para todos, y si falta uno todo se derrumba".
    Contradictorio, pero real. Complicado, pero el condicional sigue existiendo y está para usarlo en libertad.
    Igual que no existe un manual para sentir bien, simplemente se intenta y se siente, tampoco existe un manual para echar de menos lo que no fue, simplemente se sigue adelante con la vida de siempre y el amor en la mano.

    Muy buena entrada. Algo difícil para mí de leer, pero cargada de cosas. Da gusto deshojarla, concentrarla y resumirla.

    ¿A quien no le gusta la calidad? ;-)

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    1. ¿No era, "Los cementerios están llenos de prescindibles"? ;) jaja
      Me gusta lo del manual, pero aunque no exista uno para echar de menos lo que no fue, "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió", que diría Sabina O:)
      Gracias por leerme y analizar lo leído, eres el alumno aventajado de la clase!

      :D :D :D besote letril!

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  5. Desde el día que te conocí me dí cuenta de que tienes una sensibilidad y una forma de transmitir las emociones especial. Lo he leído mientras escuchaba esta canción: http://www.youtube.com/watch?v=JhfwI3gIkzA

    Me gustaría saber que música le pondrías a lo que has escrito.

    Un beso Patri

    Un beso Patri

    Un beso enorme Patri

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    1. :) :) :) Gracias por esas bellas palabras y por más bella melodía, es perfecta para el texto, verdaderamente hermosa.

      Lo importante no es la música que le pondría yo (que quizás, si me conoces, puedes intentar adivinar) sino la que te transmite a ti.

      Un beso enorme, majo.

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