domingo, 22 de abril de 2012

Ruido sin ruido

Soledad, con S de silencio, de un ruido sin ruido, de un estar sin estar estando conmigo mismo.
La soledad de los ricos, hipoteca de los pobres. Un faro sin guardián, el guardián muerto en el río. Dejó de ver la luz.
Soledad de soledades, metáfora de animales no sociales, sin adornos, con verdades.
Soledad, amiga siempre fiel, la única que no falla, del derecho, del revés. Menos es nada.

Dejé de sentir nada por nadie. Menos fue nada, el último fue nadie, la última fui yo. Violé las leyes de lo humano, de necesitar, de depender. Me quedé sola porque yo me lo busqué. Y logré sentirme bien conmigo misma.

La soledad de algunos vivos envidia a la de los muertos. Blasfemia, perdonad a este guardián entre el centeno.
Soledad, el entierro indigno de sentimientos, el renacimiento del ego, del ser entero.
La soledad del filósofo, la creencia del ateo. Estarás acompañado al nacer y solo al morir.
Soledad, veneno.
Veneno y medicina, anfetaminas, la soledad es otro sedante, un calmante. El flequillo del calvo.

Me curo las heridas con mis lágrimas, a solas, en un baño cualquiera de una casa cualquiera. Los objetos están siempre solos, pero ahora ellos me hacen compañía. No quiero más seres vivos, el tiempo se los llevará. Pero a mi soledad no se la llevará nadie, me acompañará hasta la tumba.

Soledad, señora de los muertos, amante de los vivos. Amor no platónico, pero amor, amor a uno mismo.
La gata de los tejados rotos de París, la soledad mojada de las noches sin dormir. Felina, independiente, libre.
Soledad, la hija de los poetas, la bastarda de las princesas de los cuentos falsos con final feliz. Las perdices también mueren solas.

Tenía que aprender a convivir con ella, hacerla mi aliada, para que los mortales no pudieran dañarme más, para  no odiar sentirme sola. Y aprendí. Y esa lección me enseñó, que es mejor no sentir nada, que sentir desprecio o indiferencia. Es mejor no sentir nada, da igual sentirse sola. Me siento libre, me siento yo, estoy viva. No estoy sola, me tengo a mí. Yo nunca me fallaré.

2 comentarios:

  1. Lo más bonito es que leer esto no me ha hecho sentirme solo, al contrario. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Podría aventurarme a decir que la soledad es necesaria en ocasiones, yo siento que la necesito cuando durante mucho tiempo no la tengo, pero si se queda demasiado me agobia.

    El problema de la soledad es que te da tiempo para conocerte y hay gente que no se aguanta a sí misma...No sólo hay que cuidar la relación para con los demás, también la que uno tiene consigo mismo.

    Todas estas cosas pensé al leer, aunque no tengan demasiado que ver con el texto. Mi mente funciona así.

    ResponderEliminar