sábado, 27 de julio de 2013

Ángeles de noche

Pero tú tranquila, ya vendrán tiempos peores.
J.Sabina.

Si un día me encuentras por la calle, no me sigas, porque estaré perdida y no te llevaré a ningún lugar.

Iré arrastrando los pies, como si llevara cadenas en los tobillos, pesados grilletes invisibles de odio, injusticias y hierro oxidado. Andaré buscando callejones oscuros, recovecos de una ciudad en la que no me reflejo, de la que no respiro. Porque soy mi propio demonio y estoy buscando mi propio infierno.

No dependo de nadie, ni siquiera de mí, porque hasta mi sombra me deja sola cuando estoy en la oscuridad. Me refugio en los rincones sin memoria, en los deshechos de un lugar en el que sólo puedo deshacerme por dentro, del que quiero deshacerme por fuera. Las luces de neón iluminan mi negra noche, los locales cierran cuando yo abro mis heridas para exponerlas a las estrellas. Ellas titilan, yo tirito.

Inspiro el humo de los coches, espiro cigarrillos, me destruyo a cada respiración. Si un día me encuentras, me verás zigzagueando por las aceras, acercándome al bordillo peligrosamente, alejándome en un momento de flaqueza. Estaré esperando escondida en los portales a que las tinieblas vuelvan, para enfermarme de su virus del miedo, para escayolarme una madrugada más el corazón.

Tendré en el alma nicotina y periódicos viejos, porque hace siglos que perdí la noción del tiempo y que sólo leo en el alquitrán, en el asfalto tatuado de ruedas con prisa, en la suciedad de un suelo que se tambalea cuando la ciudad lo pisa. Me busco en los espejos sin verme, me miro en las pupilas sin reconocerme. Soy un peligro anónimo que agoniza por inmolarse y salpicar. 

Si un día me encuentras por la calle, no me sigas, porque estaré perdida en ningún lugar y te arrastraré conmigo hacia mi perdición, donde las alas no vuelan y los aviones no despegan, donde la gasolina se huele y no da fuerza. Porque soy nómada y mi viaje aún no ha acabado, aún no encuentro mi llave, aún no entiendo un hogar.

Pero tú tranquilo, ya vendrán ángeles peores.

2 comentarios:

  1. Vaya, ¿suena esto a (des)propósito?

    Entre fuerzas de flaqueza y el virus del miedo tendemos a recomponer nuestro universo o a buscar nuestro infierno, porque tal vez tengas razón y sólo seamos demonios que han perdido su lugar.

    Yo llevo meses que ya sólo soy del aire y ni sigo a nadie ni nadie me sigue, pero qué cosas ¿eh? a veces caminas sin rumbo y te encuentras a alguien tan perdido como tú que camina al lado, con la cabeza baja. En esos momentos tal vez sea mejor no decir nada y compartir silencios y latas de cerveza, a fin de cuentas, los afines saben leerse (o lamerse) las heridas mutuamente.

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    1. Suscribo el último párrafo Oski, hay veces en que las palabras sobran y los afines se encuentran porque tenían que hacerlo ;)

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