lunes, 29 de agosto de 2011

Relatividad

Lo dijo Einstein, y aunque esté lejos de ser un genio como él, ahora lo digo yo:
No sé si estoy loca, o si los locos son los demás.

No necesito una Teoría para saber que la locura es relativa, y que depende estrictamente de las causas que la originan: hay locuras justificadas que clasificaría de estado humano necesario, y hay locuras exageradas ajenas a cualquier causalidad que son un trastorno psicológico.
Múltiples elementos de nuestra vida diaria pueden despertar nuestra locura, a cada cual la suya. Es más, casi todas las personas tenemos, al menos, dos personalidades, pero sólo una tiene la mirada aviesa y escurridiza del loco.


El eterno caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
Pero... ¿quién de los dos está más loco? La respuesta siempre es... el que está detrás del espejo. El mío tiene grietas y está muy roto, así que no lo tengo claro. ¿Y tú, lo tienes claro? A mí los ecos y los fantasmas me confunden...
Pero en cualquier caso, es mejor tener cuidado: con no enloquecer y con no ser enloquecido, pues la locura es un camino irrevocable. O eso dicen.


Y ahora, sientes miedo y un frío aliento de hielo sobre la nuca... No te preocupes, es tu otro yo, al que se le ha ido la cabeza. 

2 comentarios:

  1. Una vez conocí un hombre un tanto extraño y muy simpático, se me ocurrió preguntarle:

    -¿Estás loco?

    A lo que él me contestó.

    - Por dios, ¡espero que sí!

    Fue un momento gracioso pero lo guardo en la memoria como una gran enseñanza. La locura puede ser maravillosa.

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    1. ¡Jajajajaajaja! Qué buena anécdota, desde luego una vida sin locura(s) no es vida, y seguramente los locos son más felices. Sólo hay que saber aparentar normalidad cuando hace falta ;)

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