jueves, 4 de agosto de 2011

Sé que ya es pedir demasiado, sé que yo no soy Amanda

(Como un salto en el vacío.)
Llegaste y me has dejado colgada del hilo de tus palabras,
hoy soy absurda trapecista que caerá si deja de escucharlas.
Un destello exagerado en el alma me agoniza si te escapas:
miedo a que se apague esa luz y a que el tiempo debilite estas nuevas alas.

(Como querer sentirte mío.)
Lo único que anhelo es que me invites a bailar contigo: suelta ya amarras.
Por favor, cántame tus sílabas, con nuestra melodía insonora de guitarra,
pues son hermosas sólo porque se deslizan por tu saliva, y eso me salva.
Susúrramelas en voz alta, en voz baja, ahora que te pienso, o al alba.

(Como temblar si vuelve el frío.)
Y si la noche se hace inmensa, si se apaga el eco rítmico que emanas,
no querré más cielos infinitos; el agua no dará vida si tú te marchas.
Entonces morirán las flores, no habrá mariposas entre la lavanda;
pero yo soñaré que tú compusiste aquella canción, que me llamaste Amanda.


3 comentarios:

  1. Te recuerdoooo Amandaaaaa :-)

    Soy de los que piensan que algún día, en algún sitio, alguien te hará la canción más hermosa, aunque ni siquiera sepa cantar o tocar la guitarra. Eso es lo de menos.







    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y yo pienso que eso es precioso, y no sé porqué no leí esto en su día.
      ¿La canción más hermosa del mundo? :)
      https://www.youtube.com/watch?v=P5GB2JTJrEg

      Eliminar
    2. Esta se acerca mucho... pero será mejor :-)

      Eliminar